“Pensé que ya lo habían matado”
Santiago Nasar, el protagonista de Crónica de una muerte anunciada por Gabriel García Márquez, murió porque era su destino de su vida y no murió de la culpabilidad colectiva. Hay mucha evidencia que apoya esta idea. También, hay mucha ironía del día de su muerta y de la autopsia.
En primer lugar, hay muchas señales en el libro que indican que Santiago murió de destino y no de culpabilidad colectiva. El primer señal en el libro es los sueños con árboles que Santiago tiene. “Había soñado que atravesaba un bosque de higuerones donde caía una llovizna tierna, y por un instante fue feliz en el sueño, pero al despertar se sintió por completo salpicado de cagada de pájaros” (3). Es interesante que Santiago soñara sobre esto porque era una premonición que iba morir. Además, su madre Plácida Linero , una interpretadora de sueños no pudo interpretar los sueños de su hijo.
Hay muchas coincidencias funestas en el libro y dos son la puerta fatal y que Santiago parecía un fantasma. Todos los días Santiago usó la puerta posterior de su casa porque está cerca del río y los caballos pero la mañana de su muerte usó “la puerta fatal” porque pensó que llevó buena ropa y también el obispo llegó. Este pueblo es muy tradicional y la llegada del obispo representa una conexión a los Dios. Es irónica porque el único día que usó esta puerta, él murió. Además, todo el pueblo está esperando el obispo y no le hace caso a los planes de los gemelos. Por ejemplo el padre Carmen Amador sabe de la matanza pero dice que “la verdad es que no supe qué hacer...aquel día desgraciado llegaba el obispo” (69). Todo el pueblo está pensando en la llegada del obispo y no de Santiago Nasar entonces era su destino de morir.
También, hay muchas referencias al aspecto de Santiago Nasar. Primero, un personaje en el libro dijo que Santiago parecía un fantasma porque llevaba lino blanco y los caquis. “Clotilde Armenta tuvo la impresión de que estaba vestido de aluminio. ‘Ya parecía un fantasma’, me dijo” (14). Además, muchos pensaron que había muerto. Luis Enrique quien estaba borracho no recordó nada y dijo “Santiago Nasar está muerto,” (68) aunque no está. También, Hortensia Baute fue la primera persona que lloró por Santiago porque creía que lo habían matado pero realmente no había sucedido todavía.
Antes de matar, los gemelos Vicario hablaron con muchas personas y dijeron que iba a matar Santiago pero nadie hace nada. Por ejemplo, Faustino Santos, un carnicero amigo, los vio entrar a las 3.20 y no entendó porque llegaba tan temprano y vio los cuchillos de la matanza y oyó Pablo dijo “Vamos a matar a Santiago Nasar” (51). Faustino se la comunicó su duda a un agente de la policía se llamaba Leandro Pornoy y él fue la primera persona que estuvo en la tienda de Clotilde Armenta. Los gemelos dijeron a muchas otras personas. Dudo que fuera culpabilidad colectiva porque tantas personas supieron de la muerte pero nadie hizo nada.
En capítulo cuatro, hay mucha información sobre la autopsia de Santiago Nasar. La autopsia indica mucho que la muerte de Santiago era su destino. Es interesante que el padre Carmen Amador hiciera la autopsia porque él no es médico y sólo había hecho carrera de medicina y cirugía en Salamanca. El doctor Dionisio Iguarán no estaba allí y el cuerpo está pudriéndose entonces necesitaron hacer la autopsia rápidamente. Está pudriéndose porque hace mucho calor y no hay refrigeración sino ventiladores. También, usa los hierros de artesanos para hacerlo. Hizo la autopsia en una escuela. Esta autopsia no era legal y la manera de que hiciera la autopsia era disgusto. Cuando el doctor llegó, dijo “Tenía que ser cura para ser tan bruta” (74). Dijo esto porque la iglesia y las ciencias no llevaban bien. Durante la autopsia, encontró que Santiago tenía una hepatitis mal curada. “‘Es decir que de todos modos le quedaban muy pocos años de vida’” (74). Es irónico que Santiago tuviera hepatitis porque significa que moriría muy temprano si no murió de las siete heridas de los cuchillos de los gemelos Vicario. La hepatitis era una señal del destino. Creo que fue su destino de morir y no murió de culpabilidad colectiva. En el primer capítulo, leí que Victoria Guzmán destripa a los conejos y les da las tripas a los perros. Esto presagia a la autopsia de Santiago Nasar porque el padre Carmen Amador destripa a Santiago y las tiró en el balde de la basura en la misma manera.
En conclusión, no es posible de que Santiago muera de la culpabilidad colectiva porque hay mucha evidencia que apoya la idea que Santiago murió porque era su destino. Primero, toda la gente está preocupada por la llegada del obispo y no le hace caso de nada rumor. Además hay muchas oportunidades de evitar la matanza pero él no los tomó. Todo el pueblo sabe pero no hizo nada y durante la autopsia descubrió algo nuevo (hepatitis). Hay muchas señales como la puerta fatal y que parecía un fantasma. Entonces con esta evidencia aunque la gente tratan de prevenir a Santiago, era su destino a morir.